23 marzo 2017

UN GLOBO FATUO QUE SE ELEVA AL CIELO



Dentro de mi pecho un sinsabor siento,
una agitación que afecta a mi historia,
un remover constante en la memoria
que más que afinidad es un tormento.

No quiero llegar a loca imprudencia
ni contabilizarlo como gloria;
solo alcanzar escuálida victoria
con la que reverdecer mi eficiencia.

Tanto decir para escribir quimeras,
tanto equilibrio en busca de armonía,
tanto desvelo echado por el suelo...

Marea medir cuartas y primeras,
segunda y tercera... ¿Quién lo diría?:
un globo fatuo que se eleva al cielo.

21 marzo 2017

PALABRAS ROTUNDAS



Hay palabras rotundas
en su significantes:
caballo, flamenco, cabal,
cigüeña, miedo, nada, todo…

Otras cuyos significados son
inabarcables por su dúctil extensión,
como versátiles son meridianos
y paralelos en su anchuroso espacio,
como escurridiza es una tangente
que se esfuma en salida libre
de ilusionantes comodines de tahúres
o saco sin fondo de mago melifluo,
del que salen cintas de colores
o paraguas que se despliegan
expandiéndose en salida,
en esplendor lingüístico:
primavera, floración, luna llena,
mar en calma…
y toda la sarta de imágenes
asociadas que cada una de ellas desencadena.

Hay palabras rotundas, evocadoras
de ensueños, pero ninguna de ellas capaz
de superar a un corazón quejumbroso.

19 marzo 2017

TU NOMBRE HOY



A Pepita en el día de su onomástica.


Tu nombre es hoy
flor de azahar,
embriaguez de los sentidos
como el descorche de un vino añejo
que tiene más de roble
que de tanino.

Tu nombre es hoy
mi fiesta, amor,
mi festividad diaria,
nuestra celebración obstinada,
la ambrosía de esta embriaguez
sobre la que me acodo
como a la memoria devastada
de lo imperecedero.

Tu nombre, amor,
tu ser todo,
el sentido mismo de mi ser:
tu nombre en mis labios,
jaculatoria iniciática.

12 marzo 2017

LA DUDA



La espiga tumbada por el granizo de la duda ya no podrá
nunca mecerse en la euforia de la vida.
IBSEN


La duda,
principio que vislumbra
y abrillanta lo oscuro,
─senda de la certeza─
es el salvoconducto
que guía por la arteria
de la elucubración
hasta el pensamiento;
una hipótesis
entre las seguridades y el caos,
entre las sensaciones
y la hipótesis.
No. Tú no,
No eres tú mi duda,
sino la certeza
que lleva a reconciliar
pensamiento,
existencia y esencia.

07 marzo 2017

UNA PARTE DE TI



Una parte de ti; una pequeña parte de ti
queda retozando en mi mente
y no se debilita con el paso del tiempo.
Me dejaste con hambre
de tus besos de menta,
pero llevo el carmín de tus labios
en mis pituitarias
como lleva memorizada el soldado
su arma reglamentaria.
Yo podría llegar a ti como un sabueso,
conduciéndome por el aroma
como animal en celo;
te distinguiría en un campo
de lavanda y alhelíes
o perdida entre un seto de mirtos y acacias.
Allí donde confluye el lóbulo
y se pronuncia la curvatura
de tu mandíbula superior,
donde el alabastro se hace cuello
y en vecindad del brocal de tus labios,
allí, precisamente allí
donde se pronuncian susurros amorosos
es donde me embriagué de ti,
del aroma de tu cuerpo
hasta tatuarlo en mí de forma indeleble.

03 marzo 2017

LA TARDE SE MUESTRA

















La tarde se muestra
generosa en luz y entre bostezos grises
se estira y estira cada día un poco más,
como evacuando sombras
para que del hondón del deseo
germine la ansiada primavera.

En mis huesos, el musgo articular
pronuncia sentidas elegías
y mira esperanzado
esos brotes verdes e incipientes
que van transformando los naranjos en eclosión
de cascada aromática, de blancor sublime.

El sol, en su declive,
rehúsa de forma lastimera su claror,
prometiendo regresar mañana;
mientras, en el balcón vecino
del otro lado de la calle,
sangra un geranio:
una profusión de arpegios de colores.

26 febrero 2017

QUIERO MIRARME



Quiero mirarme
en el arcoíris meridional de tus pupilas,
tu fondo de ojos es la arena que irritan los míos,
los enrojecen y los hacen caudal de lágrimas.

Quiero mirarme
en el tisú y el escorzo de tus movimientos,
en tus sinuosos brazos y cadera cuando danzas
como con hambre de hidratarme en ellos.

Quiero mirarme
en la reja marfil que acuartela tu boca grana,
sentir la humedad de tus labios en los míos
y palidecer de éxtasis en la venia de tus besos.

Quiero mirarme
en la huella de cristal de tus pies desnudos,
en la arena que mancillan puente, talón y dedos
como boceto de la senda de mis pasos futuros.

Quiero mirarme…
quiero vivir, quiero existir, quiero encontrarte,
y palidecer en la orfandad irracional que me deslinda
y que me reconozcas y acunes en tu pecho.